De No Code dicen que es raro, que “hay que digerirlo”, que es un disco experimental. Me parece una exageración: no hay ningún tema que represente gran esfuerzo por parte del oyente. ¿Acaso es experimental porque hay un sitar en Who you are? Bah, categorías. Es, eso sí, un disco que marca una ruptura con el canon del grunge, ruptura que por otra parte ya se había iniciado con Vitalogy. Casi que podría decirse que No Code es a Vitalogy lo que Vs. a Ten, porque en ambos casos asistimos a una radicalización de los elementos distintivos de los discos anteriores. Esta radicalización es relativa, de cualquier manera: no tenemos desarrollos posteriores de conceptos como los de Hey Foxymophandlemama, That's Me.
El disco se da el gusto de empezar con un tema tranquilo… y terminar con un tema tranquilo. Y de hecho, la mayoría son lo que se podría llamar a primera escucha temas tranquilos: no escuchamos un riff realmente crudo hasta Smile, la quinta canción (Hail, hail tiene demasiada producción). ¿Pero realmente son temas “tranquilos”? Los muchachos de Pearl Jam, como anticipaban ya en el último tema de Vs., son indiferentes a lo que se espera de ellos, y por eso no tienen problemas en sacar un disco tan sutil, de tantos matices como éste. Es realmente un disco muy grunge, pese a opiniones desmerecedoras, y un disco definitivamente intranquilo.
La angustia que puede leerse en los discos anteriores acá no toma ya forma de clamor incontrolable sino de clamor ahogado, ríspido aún sin haber atravesado del todo la garganta, de inquietud, de incomodidad. Es el desasosiego de no saber quién se es, de estar lleno de vacío, de saberse infecto, de no comprender la historia y el pasado. Es la incertidumbre de buscar en la oscuridad interior y no encontrar un fondo donde apoyarse, de perder la entrada a la propia existencia o de encontrarla destruida. Es la nostalgia de mirar el pasado propio y ajeno con ojos fluctuantes, es la tensión irrenunciable entre el apego y el despojo.
Pero es intranquilo también porque no se queda quieto, no se queda en las situaciones recién descritas sino que se anima, silenciosamente, a proponer intentos de respuesta. Es un disco en movimiento, en constante búsqueda. Y de manera casi terapéutica: aceptar el pasado, abocarse al presente, conocerse a uno mismo, soñar nuestro futuro, encontrar el perdón, la paz, las relaciones humanas auténticas. Esto le da un aura espiritual que no se encuentra fácilmente en otros discos del género.
La misma intranquilidad que define este disco tiene un efecto en principio no deseable: que suene a nuestros oídos como desmembrado, poco asible, casi sin una articulación coherente. Digo "en principio" porque esta características nos deja con un gusto agridulce, no convencidos... intranquilos. Y de esta forma, paradójicamente, el sentimiento del disco pasa al sentimiento del oyente a un nivel no sólo de contenido sino también formal.
CONTINUARÁ...
Che, viene muy bien esto. ¡¡No te hagas desear más y largá lo que falta chaval!!
ResponderEliminarAlgo copado: tengo ganas de escuchar con atención este disco, No Code. La verdad que está muy bueno este Proyecto. De todas formas, sinceramente se los digo muchachos: todo bien, perooo... yo me quedo con la Foto Bizarra de don Jota.
Uh, no puse Anónimo. Qué wolú...
Increible el cuarto parrafo, Patriarca, mucho.
ResponderEliminar