domingo, 21 de noviembre de 2010

Elegía a Domingo Lopez

Voy con un post un poco más serio que como viene el blog últimamente.
Si alguno fue a lo de mi abuelo en Manzanares seguramente habrá conocido a Domingo. Trabajaba con mi abuelo hace más de treinta años como petisero y domador, maestro de maestros; hombre de campo como no quedan muchos. Se nos fue este jueves; tenía que escribir algo y esto es lo que me salió. Critiquen tranquilos: quiero que el poema quede bueno, no se merece menos.
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Hombre legendario
de sonrisa eterna y pies ligeros,
nadie esperaba tu partida.

Eras un roble
sin otoños ni sudestada,

Era tu presencia
el verde de un potrero vacío,
el agua azul en un charco,
el negro brillante de un caballo zaino:
esta tierra tenía sentido
con tu paso firme sobre ella.

Eras el campo y sos el campo;
el potrero, el charco y el zaino
pertenecían a tu alma
como al artista los colores.

A ellos pertenecías también,
pues vivía tu alma al galope
libre pero, sin paradoja,
en la tierra misma
siempre presente.


No sé que tanto
conocías a los hombres;
sé que de los caballos
hasta la última crin entendías,
que tu saludo era cálido
como el viento de enero en Manzanares
y que tu sabiduría
era la de un niño

y nada menos.


Sé que partiste al galope,
como vivía tu alma;
bien montado y ligero
sin miedo al viento.

Quedó la manada esperando
en el potrero ahora gris
el llamado y la guía de tu voz
y tu mano sabia y amiga.

Quedamos nosotros a pie,
sin tu arte y tus años,
deseando que tu galope
nunca termine.

7 comentarios:

  1. Buenísimo, Pablito. Me encantó:
    "Era tu presencia
    el verde de un potrero vacío"

    Es perfecta esa imagen. Nunca se me habría ocurrido. Y es tal cual, la contemplo y ya siento una paz, una calma... Eso me genera. Tarde primaveral, el sonido del viento, un montecito de fondo. Algun que otro molino dando vueltas por ahí.

    Y por otro lado, "el negro brillante de un caballo zaino"... la convicción, decisión, "pulenta"... un negro oscuro poderoso... imposible apartar la mirada. Nada más temible e imponente que un caballo zaino esperando bajo la luz del sol.

    De estructura yo no te puedo decir nada, la verdad no se, pero sí lograste imágenes muy potentes, metáforas, comparaciones. En la primera leída, se me formaron solitas e instantaneamente en la cabeza. Eso creo que habla muy bien de un poema.

    Y además puedo ver y sentir un poco tu melancolía... la pérdida de un hombre de muchos mates probablemente ¿me equivoco? je.

    Alguno de estos días yo voy a escribir uno acerca del perro de tu campo. "La pata más rápida de Manzanares". Hdp...

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  2. Jaja Jota, ese era el de Capilla, no Manzanares.
    Y gracias, era más o menos lo que quería lograr.

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  3. muy lindo. buena transmisión de imágenes. mi única queja: la primera y última estrofas medio "cheesy".

    Fede.

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  4. Vi el link y me metí, que sorpresa encontrar a alguien que escriba elegías. Hay que tener cierto valor para hacerlo, escribir un lamento elegiaco puede ser muy complicado, la muerte y la pena, son temas de poesía, son palabras que llevan consigo esa carga poética, por eso hay muchas elegías mediocres, el que escribe cree que con ello basta...ah como se equivoca! Cuando se escribe se rompe con la referencialidad del lenguaje, y se construye otra:
    Eras el campo y sos el campo.

    Esa imágen es hermosa, realmente te felicto, me gusto mucho-

    (Otra vez, disculpa que me meta en algo tan íntimo, pero veo poesía y no puedo con mi genio)

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  5. Muy bueno Pablito, una crítica constructiva de mi parte no vas a conseguir, no osaría opinar sobre algo así, solo te puedo felicitar.

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  6. conmovedor, se ve que lo querías mucho. Muy lindo el poema. Me hizo recordar a facón grande, de la patagonia rebelde y al Jose Hernandes y su Martín fierro. Así si se despide a un criollo. y que te quede claro que no es un Adios sino un hasta luego.

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  7. Me llego fuerte, enserio.
    Que cagada, te acompaño en el dolor paips.
    Juaco

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