Como es muy largo, el blog no me deja poner esto como Comentario a la entrada "Frases para reflexionar", la que tiene la frase de San Agustín. Por eso, abro este post para compartir mi opinión.
Aquí va:
Si mal no entendí, Pebl piensa que Fede critíca la idea de San Agustín. ¿Me equivoco? Creo que Fede justamente está apoyando esa postura, la de no sentirse superior en ese tipo de relación, la de generar una relación más horizontal, no vertical (como la que se da según lo que dijo Fedex, una búsqueda de poder).
Creo que una de las claves pasa por entender al otro como una persona, SIEMPRE. A veces, sin querer, vemos a las PERSONAS EN SITUACION DE POBREZA como pobres. Y hay una diferencia, ¿se nota? Una diferencia entre decir "una persona que se encuentra viviendo en una situación de pobreza" a decir "un pobre". Si bien en el uso de las palabras juegan un papel muy importante nuestras intenciones (no digo que el que dice "pobre" lo dice con mala fe), creo que es fundamental entender a todos como hermanos, como iguales, como personas semejantes a nosotros. Y una persona es un individuo con una historia, traumas, heridas, vicios, habitos, costumbres, particularidades, cosas que lo hacen único, una dignidad, un orgullo... cuestiones que tenemos que considerar cuando nos acercamos al otro, sí o sí.
Ramiro, un fraile (Pablito lo conoce), dijo una vez, un día que me quedé a almorzar con él en la Casa de Jóvenes (en Moreno, lugar donde vive con sus hermanos frailes), tras una pregunta medio en chiste de Juan (otro fraile), que le dijo: "Y a ver Ramiro (no recuerdo de qué hablaban), ¿qué es lo más importante para vos?"... y Ramiro respondió: "Las personas... siempre."
Ni Dios, ni la Fe, ni Jesús, ni la Biblia, ni la moral, ni el conocimiento, ni la bondad, ni la justicia, ni la verdad, ni no-se-que... las personas.
Yo lo podría decir y ustedes me mirarían con cara de "¿De qué me estás hablando?", pero un fraile, cuya rutina consiste en un 50% oración, 50% servicio, que diga con tanta seguridad que lo más importante en la vida es LA PERSONA... es muy fuerte. Te deja pensando.
Yo no puedo acercarme a alguien con mis parámetros y esquemas de Fe o No Fe (si bien no me los puedo quitar de encima con un acto voluntario) intenando imponerlos cuando, por ejemplo, me pongo a charlar con alguien no cree lo mismo que yo. ¿Por qué no nos dedicamos más a concer al otro, en vez de juzgarlo de una? Muchos movimientos religiosos, instituciones, figuras reconocidas, políticos, no consideran al individuo cuando desarrollan proyectos, ideas, campañas, leyes...
Drexler (sí, Darta, Drexler) escribió alguna vez, con respecto a la eterna guerra religiosa:
Por cada muro un lamento
En Jerusalén la dorada
Y mil vidas malgastadas
Por cada mandamiento.
Yo soy polvo de tu viento
Y aunque sangro de tu herida,
Y cada piedra querida
Guarda mi amor más profundo,
No hay una piedra en el mundo
Que valga lo que una vida.
Yo soy un moro judío
Que vive con los cristianos,
No sé que dios es el mío
Ni cuales son mis hermanos.
No hay muerto que no me duela,
No hay un bando ganador,
No hay nada más que dolor
Y otra vida que se vuela.
La guerra es muy mala escuela
No importa el disfraz que viste,
Perdonen que no me aliste
Bajo ninguna bandera,
Vale más cualquier quimera
Que un trozo de tela triste.
Yo soy un moro judío
Que vive con los cristianos,
No sé que dios es el mío
Ni cuales son mis hermanos.
Y a nadie le dí permiso
Para matar en mi nombre,
Un hombre no es más que un hombre
Y si hay dios, así lo quiso.
El mismo suelo que piso
Seguirá, yo me habré ido;
Rumbo también del olvido
No hay doctrina que no vaya,
Y no hay pueblo que no se haya
Creído el pueblo elegido.
Yo soy un moro judío
Que vive con los cristianos,
No sé que dios es el mío
Ni cuales son mis hermanos.
No hay una piedra en el mundo, que valga lo que una vida. No hay una idea, fe, ley, moral, pensamiento, postura, movimiento, institución, iglesia, dios... que valga lo que una persona.
What do you think?
PD: perdón por si me exedí pegando toda la letra de la canción... pero vale la pena.
PD2: y perdón nuevamente por la extensión del comentario.
buena reflexción. igual aclaro, mi comentario no fue en pro o en contra de nada. era puramente descriptivo. creo que una persona en situación de extender su mano necesariamente se encuentra en una posición de poder. no por eso es malvado (ni bueno). quería tirarla a ver que hacían.
ResponderEliminarNo creo que se trate de un acto de poder el extender una mano. Creo que justamente es lo contrario, es renunciar a un poder, a una posición, un status, una comodidad... es hacerse pequeño, humilde, servidor... y esas cosas te hacen impotente, no potente u omnipotente. Es decir, el hacerme pequeño y débil como un hermano de la calle me quita poder, o mejor dicho, me pone en la misma situación de poder que la de ese hermano. ¿Acaso es poderoso aquel que quiere ayudar a su amigo, extendiéndole su mano, u ofreciendo un hombro o abrazo para consolarlo? ¿Lo hace más poderoso? ¿Se puede hablar de poder ahí?
ResponderEliminarNo creo que las relaciones se manejen por el Poder, si bien muchas veces lo buscamos, no siempre está. Digo que muchas veces lo buscamos cuando, por ejemplo, queremos juntarnos con alguien o pertenecer a un grupo popular, un movimiento que esté a la moda, que sea actual, o sentirme mejor al ver que hay alguien tirado en la calle y lo ayudo, o al despreciar y discriminar a los demás por el simple hecho de que no cuadren dentro de mis esquemas, de mi status social, o cuando aprendemos cosas y nos mostramos inteligentes y cultos frente a los demás... La búsqueda de poder está ligada, en varios casos, muy fuertemente con la falta de seguridad en uno mismo. Por lo general, la sensación de poder te da confianza... la sensación de estar por encima de los demás te hace creer que sos valioso.
Creo que esas personas son muy infelices. Yo lo puedo comprobar en mí vida, haciendo retrospectiva o reflexión en mi manera de actuar hoy en día. Muchas veces he buscado grupos o amistades, o querer adquirir conocimientos para sentirme valorado o para sentirme mejor que otra persona. Y así, muchas veces fui juez de los demás, mis amigos, mi viejo... Y la verdad que hay mucha infelicidad cuando te manejás así, queriendo ser mejor que los demás, o pensando que estás por encima de todos.
Somos iguales, en la medida que no busquemos relacionarnos bajo los parámetros del poder.
pienso que si es una cuestión de poder, entonces, en ese caso todos en algún momento tenemos ese poder para ser los benefactores o los beneficiados. No creo que haya nadie lo suficientemente empobrecido como para no tener un oido en el momento que alguien necesite ser escuchado, o una persona que no tenga minutos de su tiempo como para compartirlos con alguien que necesita una simple visita. algunos tienen el poder para ayudar mas y otros tienen el poder para ayudar menos, pero todos tienen el poder, y lo importante no es si pueden mas o menos, por que no es cuestión de cantidad sino de calidad. La calidad con la que se hace, eso que se hace, sea poco o mucho, lo importante es el amor con que eso se haga.
ResponderEliminary volviendo a la cita de San Agustín, pienso que si dice que no hay que enorgullecerse por hacer algo por alguien es por que desde el vamos no somos autores netos de eso que hacemos, si no que es por consecuencia de la docilidad de nuestro espíritu a la voluntad de un espíritu de bondad y amor, que no es otro que el espíritu santo de Dios. O sea cada vez que obramos con bondad es por que respondemos a la voluntad del espíritu santo, siendo nuestro cuerpo un instrumento que realiza su voluntad.
en el libro de Jeremías dice:
"Así dice el SEÑOR:
No se gloríe el sabio de su sabiduría,
ni se gloríe el poderoso de su poder,
ni el rico se gloríe de su riqueza;
mas el que se gloríe, gloríese de esto:
de que me entiende y me conoce,
pues yo soy el SEÑOR que hago misericordia,
derecho y justicia en la tierra,
porque en estas cosas me complazco--declara el SEÑOR."
San Pablo decía en su primera carta a la comunidad de Corintios: "que el que se glorié, se gloríe en el Señor", haciendo referencia a que todo don nos es dado por su divina bondad y misericordia.
cuando damos y recibimos desinteresadamente es el espíritu de Dios que esta en ambas partes, cuando lo hacemos con intereses mezquinos y egoístas es un espíritu mezquino y egoísta el que nos invade.
muy bueno el tema de drexler ;D
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